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La primera reunión con los padres: ¿qué hacer para que sea un éxito?

febrero 1, 2022 |
Joanna

Septiembre está asociado no solo con la vuelta al cole de los niños, sino también con conocer a los nuevos padres y las primeras reuniones con ellos. Y pueden ser un poco estresantes, ¿es posible prepararse bien para ellas? Según Gabriela Fejkiel, nuestra experta, si nos las preparamos con anterioridad y cuidamos una buena actitud, ¡las reuniones con los padres pueden ser una grata experiencia! Gabriela actualmente dirige las instalaciones del Jardín de los Talentos y en este artículo compartió con nosotros sus métodos para una primera reunión con los padres en su escuela infantil.

En este artículo:

Primera reunión con los padres 

Siempre organizo varias reuniones diferentes a principios de año. Una de ellas es reunirme con los padres que ya tienen niños en nuestras instalaciones y seguirán contando con nosotros. Para ellos, la primera reunión del año está relacionada principalmente con cuestiones organizativas y un recordatorio de los temas más importantes.

Pongo mucho énfasis en que en el encuentro también hay espacio para hablar de proyectos educativos individuales en los que participarán los docentes de la institución. Dar información sobre las innovaciones y los cambios que introducimos crea conciencia entre los padres de que estamos desarrollando constantemente nuestras competencias e introduciendo nuevas mejoras.

¿Qué pasa si los padres visitan nuestra escuela por primera vez?

Trato mi reunión con padres a quienes recién estoy conociendo de una manera completamente diferente. Lo primero es atajar cualquier problema organizativo que pueda surgir. Normalmente, cuando me preguntan por la información económica, prefiero dársela por escrito, para que puedan llevarla consigo. También adjunto un documento con los derechos de imagen del niño y algunos recordatorios importantes para los padres.

Talleres de integración para los padres

Sin embargo, en una reunión de este tipo, lo que más me importa es crear un buen ambiente y, por lo tanto, también comenzar a crear una relación a largo plazo. Si tengo la oportunidad, organizo un taller en el primer encuentro. Durante estos talleres, preparamos algo juntos para los niños: una vez logramos construir una carretera para cochecitos de juguete con tuberías o una pequeña ciudad con cajas de cartón. Es una forma muy bonita de integrar a los padres, y también a los niños, y eso es lo que más me importa. Además, cuando los niños llegaron al centro al día siguiente, ¡tenían ya algo listo, que sus padres habían construido para ellos!

Charlas individuales después de la reunión

Por supuesto, la idea del taller también se puede utilizar con los padres que ya conocemos. No obstante, las reuniones son completamente diferentes: son mucho más breves, duran unos 15 minutos. Por eso, intento mantener conversaciones individuales a lo largo del curso.

Debo admitir que no soy fanática de hablar sobre ciertas cosas en el foro de padres. Si me preocupa el comportamiento de un niño, lo hablo con un tutor específico y buscamos juntos una solución.

Repasar la agenda es un punto importante

Los padres de los niños que recién han comenzado su aventura con nosotros, en mi opinión, necesitan un repaso detallado de la agenda en la primera reunión. Explicar por qué es importante, por ejemplo, no llegar tarde a los horarios propuestos, cuáles son las actividades de descanso de los críos o la hora inicio de las clases.

Tengo padres que recogen a sus hijos en determinados momentos del día. Pero a menudo les informo, por ejemplo, de que si recogen al niño en un momento dado e interrumpen alguna actividad de la agenda, éste tendrá menos tiempo para jugar libremente, y les sugiero que se queden media hora más, ya que esto les ayudará a integrarse mejor en el juego del grupo. Al principio, a los padres les resulta extraño recibir una solicitud para que su hijo permanezca en la guardería por más tiempo. Pero luego reconocen que vale la pena, porque al día siguiente el niño vuelve al grupo con una sonrisa enorme.

Ser directo: ¿es una buena estrategia?

Definitivamente prefiero este estilo de comunicación con los padres, también, o incluso sobre todo, con los nuevos. La honestidad simplemente los hace estar mejor informados y conocer mejor nuestros principios.

Para mí, el punto más importante del primer encuentro con los padres es empezar a construir una buena relación. Las informaciones básicas puedo recopilarlas y enviarlas a través de la aplicación LiveKid, pero quiero construir una buena relación desde el principio.

Tengo experiencia propia en este caso, porque mis propios hijos ya han pasado por esta etapa de preescolar. Así que siempre trato de recordar mis propias experiencias: ¿qué fue lo más interesante para mí cuando fui a cada reunión? Siempre intento ir un paso por delante y anticiparme a cualquier pregunta que me puedan formular.

Una buena actitud es fundamental

El factor principal para mí es no tener miedo de los padres. Recordemos que tenemos un denominador común con el padre, es decir, queremos lo mejor para el niño. Intento ver cosas positivas en cada padre. Aunque tenga muchas preguntas, creo que las tiene porque quiere brindarle a su hijo las mejores condiciones posibles. Desafortunadamente, muchos profesores reaccionan de forma muy defensiva cuando se encuentran con los padres, siendo innecesariamente negativos.

Las vacaciones son en realidad un buen momento para prepararse mentalmente para muchas cosas. También para las siguientes reuniones con los padres. Planificarlas para que puedas disfrutarlas es una buena opción. Recordemos que ganamos respeto principalmente siendo profesionales, entendiendo en este concepto también nuestro deber de honestidad y franqueza con los padres.

Cuando surgen preguntas difíciles

Soy una maestra que no usa libros de texto en absoluto. Muchos padres temen este tipo de fórmula educativa y plantean algunas de las preguntas más difíciles. Para mí solo hay una solución para afrontarlas: responder con honestidad para disipar cualquier temor.

En tal situación, trato de mostrarle al padre que se trata de una elección basada en la experiencia, detrás de la cual hay resultados reales. En tal situación, es difícil explicar toda la experiencia adquirida a lo largo de los años. Por lo tanto, suelo resolver la conversación de manera que me comprometo a enviar a los padres más materiales, artículos o libros, donde pueden consultar y verificar mi enfoque en otras fuentes.

En primer lugar, me doy cuenta de que tales preguntas y solicitudes se deben al hecho de que el padre simplemente está preocupado. Más aún si el niño asistió previamente a una institución donde prevalecían diferentes reglas y cambios, es normal que le surjan dudas y preocupaciones. ¡No les tengas miedo!

Lecciones que llegan con el tiempo

Lo más desastroso es intentar complacer a todos. En algún momento, llegas a la conclusión de que esto no es posible. Aquí, una buena dosis de confianza en uno mismo y fe en tus competencias es muy útil. Pero también la experiencia profesional, porque estas conclusiones te llegan con el tiempo. Muchas veces he caído en un círculo vicioso: un padre viene, solicita algo y yo me comprometía a cambiarlo pero, a continuación, otro padre venía y sugería exactamente lo contrario.

Construyendo una buena relación desde el principio

En conclusión, las reuniones con los padres no son solo un buen momento para brindar a los padres información básica, pero también nos ofrecen la posibilidad de comenzar con buen pie nuestra relación, de forma que podamos cooperar conjuntamente por el bienestar del niño que está bajo nuestro cuidado y a la vez construir una imagen del director y del maestro como expertos en lo que hacen. Por lo tanto, vale la pena ser optimista sobre las primeras reuniones con los padres y no tener miedo a la confrontación o a sus preguntas. Al fin y al cabo, ¡nuestro objetivo es siempre el mismo!

Foto des Autors
Joanna
Marketing Specialist
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